22 ene. 2009

Vivienda en la Revolución Industrial

Antecedentes Revolucion industrial ( primera etapa) La revolución industrial ha constituido el cambio económico más importante en la historia. A principios del siglo XVIII, Gran Bretaña o Francia eran países con poca población. La esperanza de vida no superaba los 30 años. La mayoría de los habitantes trabajaban en el campo produciendo poco alimentos. Las ciudades eran pequeñas y también producían poco. El comercio era de poco volumen y los transportes eran rudimentarios.
La baja productividad del trabajo hacia que la producción y el consumo por habitante fueran escasas. Existía un estancamiento económico ya que la riqueza era inferior a la población. A finales del siglo XIX Gran Bretaña y Francia habían aumentado su población gracias a la bajada de mortalidad. Una minoría trabajaba en el campo pero su producción era alta. La gente había emigrado a la ciudad para trabajar en la industria produciendo así bienes a gran escala. El comercio era voluminoso y las mercancías se transportaban en ferrocarriles o buques a vapor. Aumentó la producción y el consumo por habitante, creciendo así la riqueza por encima de sus poblaciones. Los demógrafos admiten que el factor más importante del crecimiento vegetativo fue el retroceso de la mortalidad. Las hipótesis que manejan son estas:
avance de la medicina,
mayor higiene y
mejor alimentación.
En 1796 Jenner descubre la vacuna contra la viruela reduciendo la mortalidad infantil. También se consigue diagnosticar algunas enfermedades y se utiliza la quinina para combatir la fiebre. Desaparece la peste gracias al establecimiento de cordones sanitarios y progresos en la higiene. La mejor alimentación debe considerarse una causa crucial en el desplome de la mortalidad. Mejor alimentada, la población se hizo más resistente a las enfermedades.
El comportamiento de la natalidad entre 1750 y 1850 añadió más fuerzas al crecimiento de la población. Un alto número de matrimonios y de hijos por cada matrimonio no permitió que la natalidad descendiera.
La revolución demográfica, ¿fue causa o consecuencia de la Revolución Industrial?. La revolución demográfica fue primero consecuencia de las transformaciones económicas y luego causa de las mismas.
Las dos industrias que más crecieron fueron la del algodón y la del hierro. Otras industrias aumentaron también sus producciones, acompañadas del crecimiento de los servicios, aparición de ferrocarriles y buques, Bancos y sociedades anónimas. Hubo una expansión de otros servicios: transporte urbano, tiendas, servicio domestico, educación, sanidad, servicios administrativos del Estado...
En el siglo XIX, con la llegada de la Revolución Industrial, se produjo un desplazamiento de la población hacia las ciudades, que sufrieron un crecimiento sin precedentes.

Los trabajadores vivían en cobertizos, estaciones ferroviarias y sótanos de fábricas, espacios carentes de instalaciones sanitarias o agua corriente. analicemos un poco el problema social, demográfico y de hacinamiento.. problemas que contribuyeron carencias de orden de salud tan solo por mencionar epidemias que ocasionaba muertes masivas en toda la extensión europea ya que los desplazamientos a nuevas ciudades sin planificación trajo por consecuencia un deterioro de calidad humana .
Para poder entender mejor las soluciones que enfrentaron las primeras ciudades para combatir los problemas de hacinamiento falta de planificación en los recién creados centros urbanos de la revolución industrial y los problemas de epidemias que ya se venían arrastrando desde el medievo Analicemos lo siguiente:
París arroja anualmente veinticinco millones al agua. Y no hablamos en estilo metafórico. ¿Cómo y de qué manera? Día y noche. ¿Con qué objeto? Con ninguno ¿Con qué idea? Sin pensar en ello. ¿Para qué? Para nada. ¿Por medio de qué órgano? Por medio de su intestino. ¿Y cuál es su intestino? La cloaca. París tiene debajo de sí otro París. Un París de alcantarillas; con sus calles, encrucijadas, plazas, callejuelas sin salida; con sus arterias y su circulación, llenas de fango. La historia de las ciudades se refleja en sus cloacas.
La de París ha sido algo formidable. Ha sido sepulcro, ha sido asilo. El crimen, la inteligencia, la protesta social, la libertad de conciencia, el pensamiento, el robo, todo lo que las leyes humanas persiguen, se ha ocultado en ese hoyo. Hasta ha sido sucursal de la Corte de los Milagros. Ya en la Edad Media era asunto de leyendas, como cuando se desbordaba, como si montase de repente en cólera, y dejaba en París su sabor a fango, a pestes, a ratones.
Hoy es limpia, fría, correcta. No le queda nada de su primitiva ferocidad. Sin embargo, no hay que fiarse demasiado. Las mismas la habitan aún y exhala siempre cierto olorcillo vago y sospechoso. El suelo subterráneo de París no tiene más boquetes y pasillos que el pedazo de tierra de seis leguas de circuito donde descansa la antigua gran ciudad. Sin hablar de las catacumbas, que son una bóveda aparte; sin hablar del confuso enverjado de las cañerías del gas; sin contar el vasto sistema de tubos que distribuyen el agua a las fuentes públicas, las alcantarillas por sí solas forman en las dos riberas una prodigiosa red subterránea; un laberinto cuyo hilo es la pendiente. La construcción de la cloaca de París no ha sido una obra insignificante. Los últimos diez siglos han trabajado en ella sin poder terminarla como tampoco han podido terminar París. La cloaca sigue paso a paso el desarrollo de París.
Así París paso en la edad media tardia a ser una de las ciudades con mayor hacinamiento y problemas ceberos a una ciudad planificada y desarrollaba cabalmente de acuerdo a sus demandas propias de una gran urbe desde luego las cloacas definieron el rumbo de la prosperidad de la ciudad al no tener aguas negras en canales abiertos, no hay epidemias, por resultado un mayor crecimiento poblacional ordenado y sistematizado, propuesta de una revolucion industrial. La Revolución Industrial generó una gran explosión demográfica, propiciada por la aparición de una nueva clase social, el proletariado, que vivía hacinada, en condiciones miserables, junto a los grandes núcleos industriales. El problema del crecimiento urbano desmesurado, asociado al creciente interés de las clases medias por poseer una vivienda en propiedad, dio lugar a muy diversas soluciones, desde los ensanches de los antiguos centros medieval es hasta las soluciones suburbanas en forma de ciudad-jardín.



A finales del siglo XIX la vivienda se encontraba entre las preocupaciones más importantes de los arquitectos, y apareció una nueva ciencia que se ocupaba del planeamiento urbanístico, alertada por la expansión descontrolada de los núcleos urbanos.
Gracias a los nuevos tipos de transportes las ciudades crecieron en dos direcciones: a lo ancho, gracias a los transportes horizontales —ferrocarril, tranvía y automóvil—, a través de suburbios alejados del centro urbano donde el terreno era más barato y se podía vivir en contacto con la naturaleza; y a lo alto, a partir de la invención del ascensor en Estados Unidos, en bloques de apartamentos cada vez más altos que favorecieron la especulación sobre el precio del suelo.
Históricamente, siempre que se ha producido la urbanización de una zona, se ha hecho necesaria cierta intervención por parte del Estado, aunque sólo fuera desde el punto de vista urbanístico, para evitar que brotaran epidemias causadas por las condiciones insalubres de las edificaciones o por el hacinamiento. Desde la época de gran desarrollo de la vivienda que tuvo lugar como consecuencia de la Revolución Industrial a lo largo del siglo XIX, en los países de cultura anglosajona, precisamente allí donde el desarrollo industrial y urbano tuvieron más fuerza, la creación de vivienda destinada a ser ocupada por colonias pertenecientes a las clases trabajadoras corrió en buena medida a cargo de los mismos empresarios que ofrecían el empleo a los obreros a menudo emigrados a la gran ciudad desde las zonas rurales.
Estas viviendas no siempre presentaban unas mínimas condiciones de dignidad para los trabajadores que iban a ocuparlas. Como reacción, se crearon organizaciones de beneficencia privada que se preocuparon por ofrecer viviendas de más calidad y en unas condiciones más favorables precisamente a las clases trabajadoras o a las más desfavorecidas económicamente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, lo utilizare de referencia en una protocolo de Tesis para edificos verticales Mixtos :) saludos

Moz+_ dijo...

Genial, yo lo utilizaré para mi marco referencial. No vi al autor preciso, deberías organizarlo y formalizarlo un poco más, la información es interesante. Saludos!