2009/01/26

VIVIENDA ANTIGUA EN MEXICO


VIVIENDA PREHISPÁNICA EN MÉXICO.


En el periodo preclásico se puede caracterizar de acuerdo a datos arqueológicos que las primeras viviendas presentan plantas cuadradas o rectangulares, pisos de barro, paredes de bajareque y variantes como el tule o el adobe según la región.

La distribución interna se define por las actividades. Se detectaron fogones, instrumentos de molienda y entierros debajo de los pisos de la casa, la cocina se localiza en varios casos fuera de la casa como un lugar anexo techado y ligares de almacenamiento.

 La casa no sufre cambios hasta la conquista.

En el periodo clásico se distinguen dos tipos de casas: 
La popular que a su vez se divide en dos, 
la del medio rural y la del artesano, dentro o cerca de los centros ceremoniales; 
la de los nobles o gobernantes.



VIVIENDA EN TEOTIHUACAN

En la ciudad de Teotihuacán se han encontrado conjuntos habitacionales a lado de la calzada de los muertos, el patrón que presenta son las habitaciones a través de un patio, una unidad rodeada por un muro con uno o dos accesos, al interior hay aras ceremoniales y de habitación. 

Alrededor del centro de Teotihuacán se encontraban los barrios donde vivían las personas de la baja sociedad, trabajadores agrícolas y artesanos, comerciantes y extranjeros. Según investigaciones arqueológicas, esta ciudad llego a tener alrededor de dos mil conjuntos habitacionales en su momento de mayor apogeo, estas viviendas fueron remodeladas y ampliadas a manera de satisfacer las necesidades de la numerosa población
.
Los conjuntos son de cerca de 60 m de lado, con calles estrechas que cuentan con uno o dos accesos, el interior tiene pasillos que se comunican con patios los cuales desembocan con los aposentos. 

Estos presentan un pórtico con dos pilares y muros interiores que a su vez dividen los cuartos, dentro de los conjuntos hay un área ceremonial.
Las construcciones de Teotihuacán están organizadas de manera que brindan puntos de vista astronómicos, que convierten a la ciudad en un gran observatorio relacionado con el culto de las fechas notables en el calendario teotihuacano.

Vivienda Tolteca

La cultura tolteca es una cultura arqueológica mesoamericana cuyo centro ceremonial principal fue la ciudad de Tollan - Xicocotitlan, localizada en lo que actualmente se conoce como Tula de Allende estado de Hidalgo  - México. 

Los Toltecas fueron la etnia dominante de un estado cuya influencia se extendía hasta el actual estado de Zacatecas y al sureste en la península de Yucatán. La relación entre los toltecas y los mayas del período posclásico ha sido objeto de grandes controversias.

Después de la caída de Teotihuacan hacia el año 700, hubo en Mesoamérica varios siglos de tinieblas ya que cambió el índole de su civilización, las ciudades sin fortificaciones y gobernadas por sabios sacerdotes se desmoronaron y dieron lugar a ciudades guerreras y a religiones mas belicosas.

Las investigaciones hacen referencia que su ciudad es mapa de la traslación de Venus, es decir, su recorrido alrededor del sol. Cerca de ahí esta una montaña llamada Xicuco que en náhuatl es ombligo, que en significado de los toltecas es entre lo interior y lo exterior y hace una vez más referencia a Venus, esta montaña tiene que ver con su arquitectura vista desde sus edificios dan los ciclos antes mencionados de Venus, sin olvidar que este astro aparece en las mañanas en el horizonte como lucero que recibe el nombre de Citlalith (estrella del amanecer). Estos ciclos hacen referencia  a las etapas de Quetzalcoatl para poder ser hombre - dios que representan las etapas de los humanos ( en el catolicismo: nacer - vida - resucitación). En la representación de los Atlantes de Tula se encuentran representadas todas estas etapas, como el espejo negro que hace que Quetzalcoatl, vea sus errores para purificarse al igual que la escultura del Chacmol que representan al mismo Quetzalcoatl saliendo de la etapa del fuego a la superficie, que es cuando Venus no aparece en el horizonte.

Es indudable que los toltecas aportaron cambios importantes en cuanto a las normas arquitectónicas que existían en Mesoamérica  en el siglo IX como es el caso del empleo de esculturas antropomorfas que sostenían con la cabeza el techo de una habitación logrando así un gran espacio interior como se aprecia en el templo de Tlahuizcalpantecuhtli. El señor del alba. Se estima que Tula albergó alrededor de 30,000 hab. los cuales vivían en grandes complejos de un solo piso con techos planos básicamente de piedra  y tierra y acabados en adobe.

También construyeron columnas en forma de serpientes emplumadas, con la cabeza al suelo y la cola hacia arriba, sosteniendo el dintel que formaba parte de la entrada a la gran habitación.

Poseían tres distintas clases de conjuntos habitacionales:

El grupo de Casas
Las unidades residenciales
Residencias palaciegas.

 Hay conjuntos habitacionales del pos clásico 900-1200 d.C   las unidades habitacionales se organizan alrededor de un patio, con presencia de un área ceremonial o altar. Muros de piedra y adobe asi como pisos de tierra apisonada y la entrada al conjunto es una sola puerta y temascal. 

En cuanto al área de actividades hay hogares para la preparación de alimentos, cuartos pequeños posiblemente para almacenamiento y hornos para cerámica.

Como a los habitantes de cualquier ciudad, a los toltecas les preocupaba defender su privacía, y por eso elevaban altas bardas de piedra y adobe para separar sus casas de la calle. Las puertas tenían forma de "ele" y para entrar a la casa era preciso dar dos vueltas, de modo que ningún curioso podía asomarse al patio interior sin ser descubierto. El patio era el centro de la casa en él había un altar para el dios que protegía a los habitantes. Alrededor del patio estaban los cuartos en que vivía cada familia. Las familias que compartían una casa eran de parientes, quizá hermanos o primos.
Los cuartos estaban elevados sobre el nivel del patio y tenían pisos encalados de cal y arena. Para llegar al cuarto había que subir una escalera de dos o tres escalones y apartar la cortina de tela que tapaba la puerta. Los muros era n de adobe y también estaban encalados. Las familias más pobres, sin embargo, tenían que conformarse con un piso de tierra y con muros sin cal. Los techos eran planos, hechos de madera y cemento.
Tenían canales especiales para desaguar el agua de las lluvias. Las casas eran frescas en el tiempo de calor y calientes en el invierno. En su cuarto cada familia realizaba todas sus actividades. En un extremo de la habitación estaba el fogón donde las mujeres preparaban las tortillas de maíz y los otros alimentos. Con el tiempo, las paredes de ese rincón se negrecían por el humo. En ese mismo lugar las mujeres tenían sus utensilios para hilar y coser.
Los hombres solían sentarse en el otro extremo de la habitación para realizar sus labores. Algunas casas, por ejemplo, tenían hornos de cerámica, otras, talleres para hacer cuchillos de obsidiana.
 Cuando llegaba la noche, todos los miembros de la familia dormían en el piso, sobre petates de mimbre, muy cerca unos de otros para protegerse del frío.


Como en todas las ciudades hay ladrones, los toltecas tenían que proteger sus bienes más valiosos, como las hermosas vasijas traídas de tierras lejanas. Para ello tenían sótanos, a los que se llegaba por una puerta de madera que se escondía debajo de un petate.


Las casas de Tula no dejaban de cambiar. Si un hijo se casaba, había que construirle un nuevo cuarto, para que viviera en él con su mujer y sus hijos. También se podía aprovechar el espacio libre en una habitación para construir una bodega en la que se guardaba maíz. Si la familia era próspera, podía decorar las paredes con piedras talladas o pintarlas de colores. Las obras eran realizadas por albañiles profesionales que se encargaban de ir a las canteras por la piedra y el barro y de elevar los muros y los techos.



VIVIENDA DE LA CULTURA AZTECA.


Tenían murallas, de gran espesor, estaban constituidas por bloques de piedra. En México se empleaba para cementar estos bloques la cal quemada que se obtenía de las conchillas. En las casas aztecas, amplios bancos servían de lecho. Si a éstos se agrega una serie de cofres. mesas y taburetes, se tendrá una imagen completa del mobiliario. Las paredes estaban cubiertas de esculturas y jeroglíficos; el mismo gusto decorativo se manifestaba en el exterior, en los frisos de los goterones y en los relieves que adornaban el techo. Las casas de los incas se asemejaban a las que acabamos de describir.

Entre los aztecas de las castas superiores, las casas grandes eran relativamente numerosas. Se trataba de construcciones imponentes, de cinco o seis pisos, dispuestos en tres cuerpos: el del centro estaba reservado a los dueños, a su familia y a sus protegidos, y los otros dos, a la servidumbre y a los esclavos. El patio central, llamado "estufa", confería a la construcción, de forma trapezoidal, un aspecto grandioso y decorativo.


Los Aztecas vivían en viviendas diferentes según la clase social. Las casas de los nobles eran de piedra cubierta con estuco . Algunos poseían dos pisos y tenían varias piezas alrededor de un patio. Adentro estaban llenas de lujosos muebles y los rodeaban grandes jardines repletos de flores  fuentes y estanques con peces. Las casas de los campesinos eran muy sencillas con paredes de adobes o de ramas, ambos bloqueadas con yesos. Ambos elementos rechazaban el calor. poseían ventanas y la única abertura era la entrada, que en vez de puerta tenía una cortina de cañas que colgaban. Adentro había muebles de paja y pieles para dormir. De noche se alumbraban con antorchas. Cada casa tenía una especie de baño de vapor llamado Temascal. El mecanismo era el siguiente, en una pieza se calentaban piedras y luego se les echaba agua, entonces la persona se frotaba el cuerpo con jabón hecho de un árbol llamado Copalxocotl. Las construcciones aztecas tienen cierta similitud con las de los mayas. Los aztecas fueron hábiles artesanos y constructores. Su arquitectura refleja su habilidad y capacidad productiva. Cada ciudad contaba con una plaza central de construcciones civiles y religiosas que la rodeaban. Las que se ubicaban fuera del centro de la ciudad eran escuelas, mercados y viviendas. Ellos planearon el centro de la ciudad de manera ordenada, mientras que los límites exteriores estaban hechos al azar.

Los aztecas llevaron a cabo construcciones de madera. A menudo, utilizaban el pino o el roble para la elaboración de vigas como soporte de las habitaciones. Además, utilizaron yeso, adobe y cal. Las construcciones eran a veces adornadas con obsidiana, piedras sueltas y restos de otras construcciones.

La casa de una persona común, por lo general, consistía en una sola habitación individual hecha de ladrillos de adobe con techo de paja. La habitación se dividía en áreas separadas: una para dormir, cocinar y para albergar el santuario de la familia. El mobiliario consistía en esteras y mesas bajas. Los nobles vivían en casas grandiosas, más elaboradas y con varias habitaciones. La ley les permitía tener un segundo piso. Muchas casas tenían una segunda construcción adyacente, que albergaba los baños de vapor o sauna. El baño de vapor contaba con un horno exterior para calentar las paredes. Cuando los aztecas tomaban un baño de vapor, humedecían las paredes hasta que el vapor se elevará en el baño.

LA VIVIENDA ZAPOTECA


Los zapotecas llegaron al valle central de Oaxaca en el año 1400 a.C para formar sus primeras aldeas alrededor de los ríos.
Las aldeas zapotecas de esta época contaban con entre ocho y diez unidades domésticas. El asentamiento más importante fue la aldea de San José Mogote, los vestigios más antiguos de este sitio datan del año 1500 a.C para este lapso podemos distinguir ya una diferencia social, a partir de la presencia de una serie de artículos suntuarios. Las instalaciones civiles y en las áreas habitacionales se distribuían sobre terrazas en las laderas fuera del conjunto central ubicado en la parte más alta de la montaña.

Las unidades habitacionales, además de la vivienda propiamente dichas cuenta con  una pequeña huerta, un pozo para almacenamiento del agua y espacio para talleres artesanales. Aun cuando había diversas variantes, las unidades guardaban, un patrón constructivo que consistía en un patio central, alrededor del cual se levantan los cuartos. En Monte Albán los conjuntos miden de 20 a 25 por lado y los patios interiores de 9 a 13 m por lado con tumbas en los patios y muros estucados, la vivienda comunitaria era una planta cruciforme de 9.5m de lado y un patio central. Las unidades habitacionales estaban 10 cm arriba del nivel del patio. La vivienda residencial era de mayor tamaño de planta rectangular de 11x 14 m con habitaciones alrededor de un patio con una banqueta estucada que marcaba el acceso a las viviendas. El patio era el única área para realizar las actividades comunes y de convivencia y delimitaba el acceso a zonas privadas.


 VIVIENDA MAYA 

Existían casas unifamiliares donde vivían los padres y los hijos quienes adoptaban a miembros viejos o jóvenes de la familia o fuera de ella. También había edificios multifamiliares habitados por personas de lazos sanguíneos comunes de elevada posición social. Los materiales de las casas varían de muros y techos de madera y palma a materiales resistentes como piedra y estuco. También la vivienda podía estar formada por tres estructuras principales separadas, (dormitorios, la cocina, la bodega) y podían construir otras estructuras separadas (talleres, baños, saunas).
Dormían sobre unas plataformas bajas adosadas a los muros donde colocaban colchones rellenos de algodón (las hamacas fueron una adaptación de las redes de pesca, invento de los indígenas caribes de Haití llegado a Yucatán con el arribo de los españoles). También se dormía sobre petates en el suelo.
Este tipo de habitaciones tenían poca ventilación y luz porque carecían de ventanas. Las habitaciones fueron usadas para dormir y guardar pertenencias; sus ocupantes trabajaban en las afueras y poseían huertos para consumo familiar.
La gente común vivía en palapas alrededor de las ciudades, los materiales que usaban eran renovables como la palma chiit (para los techos), la madera, el bajareque y el estuco (para las paredes). En el centro de la ciudad habitaban los sacerdotes y la nobleza en los castillos, pirámides y templos ceremoniales.

 La vivienda prehispánica solía formar parte de los caseríos en medio del monte cerca de las milpas. Aun cuando sus tiempos migratorios eran prolongados, la vivienda maya, al igual que la milpa, era itinerante, y estaba unida por muy delgados hilos al orden político y económico más amplio, el cuchcabal. “Para la mentalidad española este ordenamiento espacial (cuchcabal) de la sociedad maya era una costumbre parecida al modo de vivir de las fieras.” (Quezada, 1993, 82.)
Aunque se erigían viviendas alrededor de los grandes centros ceremoniales, el espacio propiamente urbano no existía. Así, mediante un proceso de reorganización administrativa y religiosa del espacio, los españoles dispusieron el traslado de la vivienda a las llamadas congregaciones o a las juntas o reducciones (Quezada, 1993, 82). Ese traslado fue muy complejo y duró más de un siglo (Bracamonte y Sosa, 2001). Se puede suponer que aquella vivienda “montuna” no sufrió modificaciones radicales al convertirse en sedentaria.
No obstante, la información disponible sobre las viviendas en los años de 1579 a 1581 (Relaciones histórico-geográficas..., 1983), deja ver, de manera reiterada, que en casi todos los poblados no había calles; es decir, los asentamientos eran muy parecidos a los que, se dice, estaban próximos a los centros ceremoniales: dispersos. Entonces, imponer una nueva geometría de calles en los asentamientos mayas, a partir de una traza central, llevó muchos años, porque implicó atacar la creencia maya acerca de la relación de su vivienda con el cosmos, con sus dioses. Cada vivienda debería mirar hacia el oriente, para recibir cada día, de frente, los primeros rayos del sol, que les aseguraban buena salud y vitalidad a sus moradores.
Cambiar esa orientación por la del trazado de calles fue una ruptura cultural muy profunda. de su Relación de las cosas de Yucatán, Diego de Landa (1973) escribe la manera [que los indios tenían] de hacer sus casas era cubrirlas de paja, que tienen muy buena y mucha, o con hojas de palma, que es propia para esto, y que tenían muy grandes corrientes para que no se lluevan, y que después echan una pared de por medio y a lo largo, que divide toda la casa y en esta pared dejan algunas puertas para la mitad que llaman las espaldas de la casa, donde tienen sus camas y la otra mitad blanquean de muy gentil encalado y los señores la tienen pintadas de muchas galanterías; y esta mitad es el recibimiento y aposento de los huéspedes y no tiene puerta sino toda es abierta […]. El pueblo menudo hacía a su costa las casas de los señores [… las cuales] tenían una portecilla atrás para el servicio necesario y unas camas de varillas y encima una esterilla donde dormían cubiertos por su manta de algodón.

SISTEMA CONSTRUCTIVO 

Se comienza desplantando en el interior de un piso de sascab (material arenoso de la región) apisonado de aproximadamente unos 15 a 20 cms de espesor, para evitar la entrada de agua al interior de la vivienda. Su estructura es totalmente de madera, sus soportes de hecho son postes u horcones ( noh ocom ) de unos 20 cms de diámetro que con otros de menor diámetro ( ocom moy ) son la base sobre las que  se van colocando las diferentes tipos de varas que formaran la estructura. 

 Los diferentes horcones se van reforzando mediante unos elementos de liga llamados halabche o trenzado de bejucos que junto con los coloches o varas verticales forman un emparrillado anudado con fibras vegetales que al ser posteriormente cubierto con barro mezclado con zacate dan forma a los muros o pak lum. Esto le permite crear una barrera térmica conservando la frescura al interior de la vivienda. Por lo general no se colocan ventanas pero si dos grandes marcos para las puertas al centro de por ambos lados, esto para permitir una circulación franca de lado a lado, tanto de la luz, el aire y los habitantes de la vivienda. Antes de aplicar el enlucido de barro, en la base de los muros se colocan piedras a manera barrera para evitar que la humedad pudra la madera y dañe los muros. 

Para recibir la estructura se colocan sobre los muros los largueros o pachna que sostendrá el emparrillado vertical o hunquiche que se veran reforzados mediante elhil o emparrillado horizontal. La inclinación de la estructura no sobrepasa la inclinación de 60 grados, lo que permite el escurrimiento de agua y una protección segura contra los huracanes, muy comunes en la península. Los tanche o crucetas rigidizan la estructura, que culmina en un caballete o holnache. Sobre esta estructura se coloca finalmente el huano o zacate, que en algunos casos llega a cubrir la entrada principal de la vivienda, que según dicen algunos obligan a los visitantes a inclinar su cabeza en señal de respeto para quienes habitan la vivienda.



Vivienda antigua  en Oaxaca


En Oaxaca, México;  las regiones de tierras largas, valles centrales, y mixteca alta, se han localizado restos de viviendas que van del 1400-500 a.C de los que se supone eran similares a las de hoy en día, eran de plantas rectangulares de 4 o 5 por 3 metros, postes de madera en las esquinas y partes intermedias que se completaban con varas delgadas recubiertas con lodo por ambos lados, el acceso era por el lado largo y suponen techos a dos aguas. 

Mitla corresponde a unidades habitacionales palaciegas, configuradas por patios centrales con poco desnivel entre ellos. Cada lado de los patios rectangulares estaba ocupado por un apartamento o vivienda que a su vez se constituía por patios largos y estrechos, den los que se habrá de una a tres puertas.  

Respecto a Monte Albán la vivienda comunitaria era una planta cruciforme de 9.5 de lado y un patio central. Las unidades habitacionales estaban 10 centímetros arriba del nivel del patio. La vivienda residencial era de mayor tamaño, de planta rectangular 14x11 metros con habitaciones alrededor de un patio, que tenía una banqueta estucada que marcaba el acceso a las viviendas. Los curatos en esquina solo tenían acceso a los laterales, la vivienda palaciega era el mismo esquema solo que más grande de 20x25 metros. El patio era la única área para actividades comunes y de convivencia y delimitaba el acceso a las zonas privadas.  





  


























TIPOLOGIA DE VIVIENDA EN LA EDAD MEDIA

La Edad Media es un período histórico que comienza en el año 476 con la caída del Imperio Romano de Occidente tras ser destronado el último emperador, Rómulo Augústulo, por el jefe de los bárbaros, Odoacro, y finaliza en 1492 con el descubrimiento de América. Algunos historiadores aceptan versiones de su final en 1453 con la caída del Imperio Romano de Oriente. La Edad Media es un período histórico que va del siglo V al XV.
  • La Edad Media, o Medioevo, se separa en períodos: Temprana Edad Media (siglo V a siglo IX),
  • Alta Edad Media (siglo IX a siglo XI)
  • Baja Edad Media (siglo XI a siglo XV).




La edad media: El adjetivo "Medieval" procede del latín medium aevum, que quiere decir "la edad intermedia". La edad media cubrió el período comprendido aproximadamente entre los siglos V y finales del XV. En muchos aspectos, los tiempos medievales nos parecen remotos y misteriosos, poblados de caballeros y damas, reyes y obispos, monjes y peregrinos. Pero las ciudades, los Estados, los parlamentos, los sistemas bancarios y las universidades europeas tienen sus raíces en esa época, y buena parte del paisaje está todavía dominada por los grandes castillos y las catedrales medievales.

El Medioevo es considerado como una época oscura atrasada cultural y socialmente. Aunque en el Medioevo y el Feudalismo se sentaron las bases del desarrollo de la posterior expansión europea, el nacimiento del capitalismo y la modernidad. En la Europa del siglo XIII, las ciudades se convirtieron en centros de intercambio comercial y sus murallas ofrecieron protección frente a los grupos de guerreros y saqueadores. Las personas podían resguardarse en las ciudades amuralladas junto a sus rebaños y cosechas, mientras el exterior era invadido por los enemigos. Esto aumentó la demanda de alojamiento. Durante siglos se sumaron nuevas viviendas, aunque su construcción se llevó a cabo de forma caótica. En las regiones que disfrutaban de un clima propicio, la ocupación ilegal (sin título o pago de renta) era cada vez más frecuente.
Todas estas tipologías residenciales desaparecieron en Europa durante la alta edad media, coincidiendo con la crisis demográfica del continente. Aunque mucha gente vivía bajo la protección de los feudos y los castillos, otros muchos se hacinaban en pequeños habitáculos insalubres situados dentro de las murallas de las pequeñas ciudades. El campo era inseguro, y las cosechas descendieron a la vez que la población. Las prósperas granjas de la antigüedad desaparecieron, hasta que poco a poco las condiciones mejoraron a la sombra de los monasterios y de los núcleos urbanos en expansión.

  • La sociedad medieval

En la mayor parte de la Europa medieval, la sociedad se organizó con arreglo a un sistema "feudal", basado en la entrega de tierras a cambio de servicios. El rey otorgaba tierras, o feudos, a sus nobles más importantes (barones, obispos) y a cambio, los nobles le prometían ayudarle con soldados en tiempo de guerra. Un noble se comprometía a ser vasallo (servidor del rey) en una ceremonia específica, el acto de homenaje, en el que, arrodillado ante el rey, le juraba fidelidad. A su vez, los grandes nobles solían repartir las tierras entre los nobles inferiores, o caballeros, que se convertían en vasallos suyos. De ese modo, el feudalismo abarcaba desde la cúspide hasta las clases inferiores de la sociedad. En el estadio más bajo se hallaban los campesinos que trabajaban la tierra y estaban vinculados a ella (siervos de la gleba), con pocos derechos, escasa propiedad y ningún vasallo.
  • La vida de un campesino
Con arreglo a las leyes medievales, un campesino no era dueño de sí mismo. Todo, incluida la tierra que trabajaba, sus animales, su casa, y hasta su comida, pertenecía al señor del feudo. Conocidos como siervos de la gleba, los campesinos estaban obligados a trabajar para su señor, que en Gran Bretaña les concedía a cambio una parcela de tierra para cultivo propio. Su vida estaba llena de penalidades. Muchos se afanaban para producir alimentos suficientes para sus familias y para cumplir con su señor. Les estaba prohibido marcharse del feudo sin permiso, y para un campesino, la única manera de obtener la libertad era ahorrar el dinero necesario para comprar un lote de tierras, o casándose con una persona libre.
En la Europa medieval, más del 90% de la población vivía del campo y trabajaba la tierra. La labranza y cría del ganado era un trabajo que absorbía toda la jornada, porque los métodos eran anticuados y no muy eficaces. Las tierras de cultivo alrededor de una aldea se solían dividir en tres grandes lotes, según su calidad: de pan llevar (aptas para trigo), centeneras y medio centeneras.
A los campesinos se les atribuían parcelas en cada lote, de manera que las tierras buenas y malas quedaran equitativamente repartidas. Cavaban y cosechaban sus parcelas propias, pero también ayudaban en los grandes cultivos: para arar campos y segar y recoger el heno. Una cosecha mala era una amenaza de hambre para toda la aldea. El gobierno de un "manor": En Gran Bretaña, mucha gente del campo vivía en un manor, que constaba de una aldea, la casa señorial o el castillo del señor, una iglesia y las tierras circundantes. El señor del manor gobernaba la comunidad y nombraba a personas encargadas de velar por que los aldeanos cumplieran con sus obligaciones. Entre éstas figuraban el cultivar las tierras del señor, o heredad, y abonar los tributos en forma de productos del campo. El señor hacía asimismo de juez en el juzgado del manor, y tenía el poder de multar a quienes quebrantaran las leyes establecidas. Como los manors solían estar aislados, los aldeanos tenían que confeccionarse todo aquello que necesitasen. Pocos productos venían de fuera, a no ser la sal para conservar la carne y el hierro para las herramientas. Los únicos visitantes eran los buhoneros, los peregrinos y los soldados, y pocas personas viajaban fuera de su aldea.

EL HOGAR MEDIEVAL
















Las casas medievales eran muy diferentes de las actuales. Los campesinos pasaban la mayor parte del día fuera, por lo que las corrientes de aire y la escasa luz de las ventanas sin cristales no les molestaban. Para alumbrarse, pelaban un junco y lo mojaban en manteca, y eso ardía como una vela. Todo se mantenía lo más limpio posible: los suelos de tierra se solían desgastar a fuerza de barrerlos. La vida doméstica era mucho más en común que la actual, ya que las familias enteras comían, dormían y pasaban su tiempo libre juntas en su hogar de uno o dos cuartos. Las casas de los ricos eran mucho más complicadas. Hacia el siglo XIII, algunos nobles tenían un recinto privado para su familia: el aposento. Solaban sus habitaciones con baldosas adornadas y colgaban tapices en sus muros. Resultaba posible juzgar la categoría social de una casa mirando a sus ventanas. Los pobres sólo tenían huecos cubiertos de postigos de madera que se cerraban de noche o cuando hacía frío. La gente acomodada disponía de ventanas traslúcidas, de varillas cruzadas cubiertas de tela empapada en resina y sebo. Dejaban pasar la luz y evitaban las corrientes, y podían abrirse cuando llegaba el buen tiempo.
Apareció entonces una próspera clase mercantil que comenzó a construirse grandes casas señoriales en las ciudades y feudos rurales. Esta relativa calma mejoró las condiciones de vida de los siervos de la gleba, pero los problemas urbanos, agravados por la expansión demográfica de la baja edad media, mantuvieron en condiciones de miseria a la mayoría de sus habitantes. Hacia el final del medievo las casas señoriales evolucionaron hasta convertirse en palacios. Estas nuevas construcciones consistían en sofisticadas viviendas para la nobleza eclesiástica y mercantil, o para las familias gobernantes, que ocupaban un edificio entero y contenían estancias ceremoniales, aposentos para los señores y habitaciones para un gran número de sirvientes y cortesanos de todo tipo.
Tendencias evolutivas detectadas a partir de una información fragmentaria. A lo largo de este amplio periodo que abarca casi 800 años observamos dos tendencias de larga duración en tomo a la caracterización de la vivienda.
Entre una y otra, el punto de inflexión parece estar próximo al cambio de milenio.
A). Los datos que conocemos del periodo anterior al año 1000 presentan una relativa homogeneidad, cuyos rasgos visibles pueden formularse en los siguientes términos:
Empleo mayoritario de la piedra como material de construcción, extraída de las canteras locales o re aprovechada de edificios arruinados.
Uso de la madera reservado a las cubiertas y zonas altas de las viviendas Empleo de técnicas constructivas rudimentarias: muros de mampostería asentada en seco, materiales apenas desbastados y ausencia de cimentaciones.

Las divergencias más destacadas se observan en las plantas de las viviendas, donde se documentan tanto espacios unitarios y simples, como complejos y de difícil comprensión, al albergar estos últimos otros recintos trapezoidales o cuadrangulares, cubiertos o no y de dimensiones que pueden superar los 200 m2 o no llegar a los 50.
Esta variedad morfológica y la ausencia de patrones constructivos se explica por la existencia de dependencias especializadas en función de las distintas actividades productivas desarrolladas por sus habitantes, aunque salvo casos excepcionales no se ha podido establecer una relación precisa entre forma y función. Sólo la presencia de hogares, de bancos corridos adosados a las paredes o de elementos de tipo artesanal ofrece alguna pista.
En este sentido es significativo, aunque no general, el hallazgo de prensas empleadas en la obtención de vino y aceite, de piedras circulares pertenecientes a molinos de mano, de residuos de resina para obtención de pez destinado, tal vez, a impermeabilizar odres o toneles de madera y de un horno de dimensiones considerables. En las viviendas del poblado de Vilaclara (Cataluña). Desde el punto de vista del poblamiento, las viviendas se agrupaban en asentamientos de nueva creación de tamaño reducido, o en otros preexistentes, especialmente de la Edad de Hierro, que se acondicionaron y readaptaron a las funciones y necesidades específicas de los nuevos ocupantes, sin que exista continuidad alguna entre las distintas fases ocupacionales del poblado.
En definitiva, encontramos en este periodo pocas construcciones que puedan ser identificadas con viviendas; éstas además son de escasa calidad y de morfología diversa, dependiendo de una actividad económica que cada vez tiende a ser más homogénea y menos variada.

Ruptura con el periodo anterior que también se refleja en los sistemas constructivos, en los materiales utilizados, en la organización interna de los espacios donde el patio articulador de dependencias pierde protagonismo, en la ausencia de patrones edificatorios y en las formas de concebir el asentamiento.
Dentro de este esquema simplificado encontramos, como es lógico dado el estado de nuestros conocimientos, informaciones anómalas que resultan difíciles de encajar y contextualizar en la propuesta presentada.
B). En el siglo X y en los siguientes se observa un conjunto de constantes que si en determinados aspectos continúan las características del periodo anterior, en otros modifican la imagen de la vivienda, lo que no es sino el reflejo de los cambios profundos que en los dos primeros siglos del II milenio experimentó la sociedad.
Entre las permanencias se ha de señalar el empleo de sistemas constructivos rudimentarios: piedras apenas desbastadas, muros irregulares e inestables, ausencia de zanjas de cimentación y de argamasa. La novedad más destacada es tal vez la simplificación de las plantas que, independientemente de su contextualización en una aldea de poblamiento agrupado o disperso, responden al modelo de la denominada casa elemental característica de amplias zonas de Europa Occidental en la Edad Media.
De dimensiones que raramente superaban los 50m2, organizaban el espacio interior en dos mitades: la delantera ocupando dos tercios de la planta dedicada a hogar y vivienda y la trasera a dormitorio y ocasionalmente a almacén; aunque los usos específicos están pendientes de confirmar empíricamente. Tanto la morfología como las dimensiones de las habitaciones, durante todo el periodo estudiado y en todas las comarcas, vinculan la casa con el asiento de familias conyugales.
Ninguno de los datos disponibles permite sostener la existencia de familias extensas cohabitando bajo el mismo techo, ni de una organización del hábitat en función de jerarquías de tipo gentilicio establecidas por criterios de parentesco y antigüedad, puesto que la homogeneidad de las edificaciones, sólo se ve rota por la presencia de la iglesia, el castillo o la casa torre, reflejo del dominio señorial, contrapuesto a sistemas sociales de base gentilicia. Delante de la casa se dispusieron otros recintos, definidos por cercados de piedra apenas amontonada, reservados para los animales. Esta delimitación de ámbitos, al favorecer el aprovechamiento económico de los recursos ganaderos, constituye un síntoma de la tendencia a imbricar en la explotación campesina la actividad agrícola y pecuaria, lo que a su vez es reflejo de la expansión productiva, motivada por la modificación de los sistemas de cultivo, cada vez más intensivos y necesitados de abonos orgánicos.
Se constata en determinados asentamientos un intento de economizar medios en las construcciones aprovechando afloramientos de la peña natural, creando así un tipo peculiar de vivienda extendido por áreas de montaña, relacionado -pese a que tradicionalmente se ha explicado por la dinámica de la reconquista y repoblación- con la expansión agrícola, espontánea, iniciada con anterioridad al siglo X por un campesino libre pero pobre que, como señaló P. BONASSIE (1993: 60), en su lucha contra el hambre, desbrozó el bosque, drenó las tierras húmedas, ocupó las marginales y preparó bancales para cultivo en las laderas.
El crecimiento económico creó a su vez la necesidad de almacenar la producción en espacios destinados a ese fin.
En la documentación escrita aparecen los horreos o las cellas; en la arqueológica los silos excavados en los suelos de las casas o en los alrededores. Muchos de ellos, de capacidad limitada, se amortizaron a lo largo del siglo XII, probablemente debido a que el triunfo y consolidación de la aristocracia señorial los haría innecesarios, puesto que fue esta clase la única beneficiaria de los cambios experimentados en los sistemas sociales de producción, al captar los excedentes productivos a través de la expansión de la renta feudal.
C). Los efectos del desarrollo productivo iniciado con anterioridad al año 1.000, cuyos resultados, como se ha visto, quedaron reflejados en la estructura de la vivienda, favorecieron la implantación del sistema feudal y provocaron otros cambios entre los que se destaca el renacimiento del mundo urbano y del mercado, que a su vez constituyó un estímulo a la economía rural. La participación de algunos campesinos en los circuitos económicos recién creados motivó su enriquecimiento y prosperidad, lo que se dejó sentir de nuevo en la casa que – A partir del siglo XIl- sufrió diversas transformaciones tendentes a mejorar las condiciones de habitabilidad, imitando modelos urbanos o señoriales.
En este sentido se observa la ampliación del espacio de las viviendas y el aumento del número de habitaciones utilizadas como taller, almacén, bodega, cocina, comedor, sala y dormitorio.
En ocasiones, la expansión fue tan expresiva que se efectúo sobre la antigua «casa elemental», al yuxtaponer al núcleo fundacional anexos especializados para el desarrollo de actividades específicas, cada vez más diversas y alejadas de la autosubsistencia.
También, incluso en núcleos de poblamiento disperso o no muy compacto se aprecia que los animales fueron alejados de las habitaciones de la familia, creando cobertizos, corrales y construcciones nuevas que podían estar organizadas en torno a un patio -como en Castilla-, estar separadas de las viviendas por una especie de hall que individualizaba nítidamente ambos espacios -como sucede en el manso B de Villosiu-, o ser exentas, con áreas vacías en su alrededor.
Apareció también la casa de pisos, que triunfó entre los campesinos enriquecidos, quienes reprodujeron algunos aspectos formales de las casas torres señoriales con el objeto de demostrar su prestigio social. Pese a ello no tuvieron carácter defensivo, ya que fueron tan sólo casas de labranza en las que los animales quedaron segregados al piso bajo, en tanto que en el primero se dispuso la sala, hogar y dormitorios. Los primeros testimonios peninsulares que conocemos, datado s a fines del siglo XIII y XIV, se refieren al ámbito mediterráneo. En Navarra se documenta en núcleos muy compactos, próximos a tipología de carácter urbano y en el área atlántica del País Vasco no hizo su aparición entre los campesinos hasta finales del siglo XV, de la mano del caserío.
Las técnicas, por otro lado, mejoraron. Se continuó utilizando piedra de procedencia local, pero se regularizó y ordenó en hiladas unidas con argamasa. Irrumpieron también en el paisaje nuevos materiales como la teja curva, las baldosas de arcilla cocida y los ladrillos, que se emplearon en todas las partes de la casa: suelos, paredes -rellenando entramado s de madera- y tejados. Estos materiales comenzaron a fabricarse en toda Europa a partir del siglo XIII momento del que ya existen referencias textuales a hornos de fabricación de ladrillos en las grandes ciudades castellanas o leonesas (M. C. CARLE, 1982). En la siguiente centuria su uso estaba ya muy extendido incluso en zonas consideradas marginales
Las condiciones de habitabilidad mejoraron también al construir fogones, hornos de pan, hogares adosados a las paredes que permitieron la apertura de chimeneas en los muros, alacenas, ventanas ... Incluso el mobiliario que, hasta la Baja Edad Media era muy reducido y poco variado, limitado a algunas ollas cerámicas destinadas a la cocción de alimentos, se diversificó: aparecieron entonces platos, jarras, escudillas, fuentes y una vajilla más completa destinada a cubrir un número mayor de usos.
Estos cambios que venimos comentando no se produjeron de forma lineal; en el proceso hubo retrocesos y fuertes impulsos y su incidencia no fue la misma en todas las comarcas ni en todos los grupos sociales, incluso entre individuos que gozaban del mismo estatus jurídico. A modo de ejemplo se puede recordar el hecho de que todavía avanzada la Edad Media perduraban costumbres atávicas, como la de enterrar a los niños en el suelo de las viviendas, atestiguada por M. RIU (1990). Técnicas de análisis y registro arqueológico.
Las transformaciones de los elementos, que parecen ser el reflejo de realidades sociales diversas y de cambios significativos, deben ser datadas con precisión en su correspondiente contexto geográfico.
Indudablemente, para analizar estos cambios, la investigación arqueológica no puede limitarse a la ingrata y, por otro lado, poco útil labor de desescombrar un despoblado, levantar su plano y dejar al descubierto sus ruinas. El objetivo debe ser recuperar su secuencia cronológica, captando las variaciones morfológicas que experimentaron sus viviendas, las, actividades que en ellas se realizaron, la articulación de éstas con otras construcciones como la iglesia, el castillo, el palacio señorial la casa torre o con otros elementos polarizadores del poblamiento entre los que destacamos la plaza, las calles, el camino de acceso o las áreas de cultivo.
En definitiva, individualizar las unidades constructivas de las viviendas, identificar las técnicas empleadas, datarlas y efectuar el análisis diacrónico del hábitat son algunas de las cuestiones que habrá que afrontar en un futuro para que se superen las ambigüedades de las prácticas actuales y la arqueología se convierta en un motor importante de investigación histórica.

VIVIENDA EN EL GOTICO

GOTICO:

El día de hoy 15 de abril de 2019,  la catedral de Notre Dame  en París  Francia, ha perdido parcialmente su máximo exponente de arquitectura gótica. Como  he referido en  este blog, la arquitectura es un reflejo de una época y una sociedad que  late a través de sus edificaciones, con ellos conocemos su pensar, ideología, costumbres, estructuras sociales, políticas y religiosas. No se ha perdido un edificio de 800 años parcialmente derruido y tristemente consumido por las llamas, se  pierde parcialmente la posibilidad de entender  ese libro que coteja con una sociedad que existió hace mas de 1000 años que sin  esta obra arquitectónica sera imposible destellar entonces como era esa época con su imponente catedral.  Hoy los Parisinos lloran  su patrimonio histórico,  la humanidad  llora esta terrible destrucción de un edificio que soporto la caída de la bastilla, la revolución francesa, la primera y segunda guerra mundial y ha visto  pasar a París de una ciudad medieval a una ciudad perfecta como la planificada por Hausman y la modernidad que sigue latente en la capital francesa.
Esto es lo que hace que la arquitectura, una estructura de piedra coexista y siga coexistiendo con la humanidad, esto es lo que hace que la arquitectura siga latente y latiendo en muros sin  vida. Mientras la humanidad  conserve los edificios seguirán siendo nuestra segunda piel. Como no doler cuando vemos que  esta segunda piel se va desquebrajando poco a poco, nuestro libro, nuestra historia, nuestro antecedente se destruye. Hemos visto en la historia de la humanidad como ciudades enteras fueron destruidas,  como  el imperio Romano con sus estilos y sus edificaciones fueron resumidas a ruinas y posteriormente conservadas  como hechos de lo que fue. Hoy la catedral de Paris  esta destruida,  hoy lamentamos su perdida irreparable  historia y  antecedente arquitectónico.

 En lo personal me liga como arquitecto y me remite prácticamente a mi niñez cuando la veía en libros fascinado sin entender nada de elementos arquitectónicos, fue mi sueño conocer Notre Dame,  solo la  vida misma podría entender la inquietud de conocer esa magnifica arquitectura entre tantas más. Exactamente hace algunos años en este mes me encontraba en Europa conociendo las maravillas que algunas vez vi en libros, revistas y películas me decía; Dios cuanta grandeza hecha arte! conocí Paris, conocí Notre Dame y estuve frente a ella, jamas olvidare como la descubrí desde el rio  Sena poco a poco descubrir su enorme rosetón del crucero, jamás olvidare como me quede sin aliento. No pretendía que fuera una entrada  de referencia personal pero me es inevitable no poder hacerlo de esa manera. Como arquitecto apasionado del  arte y las maravillas arquitectónicas me resulta  lamentable el no tener completa esa maravilla arquitectónica, como ser humano lamento esta perdida de esa segunda piel. Sin embargo  dentro de esta perdida estoy consciente que  La catedral de Notre Dame sigue en pie! y se levantara erguida e imponente como  siempre lo ha hecho!   escribiendo su historia a través de sus muros por otros 800 años. Francia, tiene un compromiso , la humanidad misma tiene el compromiso de conservar su patrimonio arquitectónico, sin el no es posible entender a la humanidad.
  No tendremos   a Notre Dame por algún tiempo pero se que Francia, los Parisinos y el mundo se seguirá sintiendo orgullosa de  La Catedral de Notre Dame cuando vuelva a su esplendor.



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VIVIENDA EN EL GOTICO. 


El gótico es un estilo artístico que se desarrolló en Europa, básicamente durante la Edad Media, comprendido entre el románico y el renacimiento, se inició en el siglo XII y alcanzó en algunos lugares los comienzos del siglo XVI.

Tipología de vivienda en el gótico Desde mediados del XII, y como evolución del románico, surge por toda Europa, con una extraordinaria fuerza, el Gótico. Es el fruto artístico de la reforma cisterciense ocurrida en Francia y que cuadrillas de constructores difundieron rápidamente por todo el continente europea acompañados por el florecimiento económico de las ciudades y de sus burguesías. Evolución de la vivienda en el gotico : Estas mansiones, construidas durante todo el siglo XVI, se edifican sobre los restos de construcciones anteriores, aprovechando sus materiales. Su estilo evoluciona del gótico al plateresco, a través de este siglo, pudiendo distinguir pequeñas diferencias (con algunas excepciones) entre las edificadas en la primera mitad y la segunda.

PRINCIPALES RASGOS DE LAS CASAS PALACIEGAS
Son casas más grandes e importantes. Tienen más elementos decorativos. Los dueños son nobles importantes. Se utiliza la piedra granítica en su construcción. Predomina el estilo gótico. Tienen torres para su protección. Más pequeñas y menos importantes. Su decoración es más escasa. Sus dueños tienen menor categoría social. El estilo evoluciona al renacentista y plateresco. Desaparecen las torres. Se comienza a utilizar el ladrillo en su construcción.

FACHADAS:
Presentan ligera asimetría en cuanto a la disposición de las portadas. Tienen marcado acento medieval al tener torreones, almenas
Los vanos son escasos y de pequeño tamaño. La simetría de las fachadas es prácticamente general. Desaparecen las almenas y matacanes. Los vanos se hacen más amplios y numerosos, dando a la fachada mayor gracia y proporción.

TORRES
Eran una parte esencial. Tienen cierto valor defensivo. Son de gran altura, hechas de mampostería, a veces alternando con sillares en ángulos y vanos. Las torres se mantienen hasta muy avanzado el siglo, como en el palacio de Ochoa Aguirre, pero con un sentido utilitario, ya que en el contrato de construcción se les denomina "azoteas". Apenas sobrepasan la altura del tejado.

PORTADAS
Tienen arco de medio punto, Muy peraltado, con amplias dovelas. El arco está enmarcado por un alfiz en cuyas albanegas se colocan escudos. El estilo predominante es el gótico. Entre las portadas más características de este periodo destacaremos las siguientes:... Las puertas tienen dobles hojas de madera decoradas con abultados clavos y en otras conchas de peregrino que aún se conservan en alguna de ellas. La puerta queda enmarcada por dos finas columnas sobre cuyos capiteles descansan escudos rematados por flameros, para pasar más adelante a cambiar las columnas por pilastras corintias. El arco de medio punto desaparece totalmente. Al final de siglo las portadas se simplifican al máximo. Las puertas adinteladas se enmarcan por molduras planas. Se pasa del estilo gótico al renacentista y posteriormente al plateresco.

VANOS

Los vanos son poco amplios. Las ventanas tienen arco conopial gótico, con finos baquetones. El alféizar de las ventanas muchas veces es liso, pero en ocasiones está decorado por flores o bolas. Las ventanas estaban enrejadas. Los vanos son más amplios. Desaparece el arco conopial siendo sustituido por vanos arquitrabados con jambas de piedra y dinteles lisos. Aparece el balcón llamado en los contratos de construcción "puerta ventana". Entre los enrejados destacan los de Velada.

CORNISAS
La cornisa más empleada es la llamada de "papo de paloma", que es de piedra y a veces está decorada en la parte inferior. En las casas de ladrillo las fachadas se rematan por varias hiladas de ladrillo que forman cornisas muy voladas de influencia mudéjar.

PATIOS
Tienen rasgos góticos. Están formados por dos o cuatro galerías. Los arcos están decorados con rosas y flores. Son de medio punto rebajados o escarzanos. Sobre las columnas descansan los escudos de la familia. El arco desaparece de los patios que se construyen con dinteles de piedra, cuyas columnas están coronadas por capiteles o por zapatas ( Polentinos ). Las columnas son de orden toscano, más grandes y con menor decoración. Las galerías del piso superior se suprimen en algunos casos. En otras casas, la madera sustituye a la piedra.

ZAGUÁN
Son amplias habitaciones que comunican el exterior con el patio. Suelen tener un "poyo" de piedra para montar a caballo y un banco corrido. Tienen casi siempre forma rectangular. Cuando el patio está a mayor altura se accede mediante una escalera. La cubierta es un artesonado de madera. No evolucionan a lo largo del siglo. Del zaguán parten las escaleras y se abren puertas hacia las dependencias de la casa. Las puertas de la calle y del patio se abren desenfiladas. El suelo es de anchas losas de piedra de granito.

ESCALERAS
No cambian de una época a otra. Se abren en el patio, unas veces frente a la puerta de entrada y otras a un lado ( influencia mudéjar). El arranque se forma mediante una puerta adintelada a veces decorada con un escudo. Muchas casas principales tenían otras escaleras de servicio e interiores, hechas de adobe y ladrillo, pero sin ningún valor artístico. Están formadas por grandes pasos de piedra organizados en dos o tres tramos. Las paredes sobre las que se apoyan son de mampostería. La cubierta tiene un artesonado mudéjar. El antepecho de su barandal suele ser de piedra, con pasamanos de moldura curva.

DEPENDENCIAS
La planta baja se dedicaba exclusivamente a bodegas, almacén de granos, caballerizas, cuadras, cocheras para los carruajes ... Las habitaciones se disponían en torno al patio central. La escalera daba paso al piso superior. La "sala" era la habitación más importante, caía sobre el zaguán y ocupaba casi toda la fachada principal. Tenía una o dos chimeneas, dos o más ventanas y era la mejor de la casa. Sobre los pisos superiores de las casas más importantes se levantaban, a veces, azoteas y pequeños corredores.
Estos aposentos servían de desván o de palomar. No cambian las dependencias durante esta mitad de siglo. Las cocinas estaban situadas en la parte posterior de las casas. En las casas más pobres las habitaciones solían ser tres: sala, cámara y recámara además de la cocina. En las casas más importantes las paredes de las salas y comedores se cubrían con tapices y las demás se encalaban. Los suelos eran de madera en las habitaciones más importantes y en el resto estaban cubiertos por ladrillo o losetas. La calefacción se resolvía por medio de chimeneas y los servicios higiénicos eran muy deficientes.


LA CATEDRAL DE NOTRE -  DAME HA VUELTO A BRILLAR. 


Paris Francia. Despues de años de intenso trabajo de restauración donde una gran catidad de profesionales de diversas ramas y especialidades han vuelto a levantar y dar brillo a  la Catedral Gotica de Notre Dame. Desde la intervension que realizara Viollet Le Duc creando su famosa aguja central (fléche) y las gargolas que  son referendo de identidad de esta Catedral; nunca antes se habia tenido una intervención multidisciplinaria.  Si bien Le Duc intervino al monumento desde un punto de vista no tanto de conservación mas bien de volcar a la catedral que estaba en un gran estado de deterioro a una renovación casi  imaginaria modificando el  pórtico, vitrales e implementados elementos que originalmente no exitian y que actualmente son parte de la identidad de Notre Dame. Desde esa restauración Notre dame habia solo tenido pequeñas intervenciones algunas de ellas parciales pero nunca de manera integral como lo fue esta ultima restauración. 

El incendio del 15 de abril de 2019 marco un punto de inflexión al ser uno de los eventos más tragicos de la historia moderna de la catedral, destruyendo en su totalidad la aguja de Viollet le Duc, la techumbre de madera perdiendo la parte estuctural  de las vigas, y  la perdia total del reloj una joya  invaluable. Las bovedas y las torres y los elementos liturgicos no fueron dañados como tampoco lo fue la "Madonna" que data de la epoca medieval, algunos otros objetos no tuvieron la misma suerte,  fueron dañados parcialmente como el  organo que el fuego, humo y agua hizo estragos. 

La intervension de bomberos rescatando el patrimonio que resguardaban la gran dama de piedra y sofocando  las intensas llamas que amenazaban el colapso de las torres del campanario  fueron desicivos para mantener la estructura de la catedral intacta. 

El Presidente Emmanuel Macron prometio la reconstrucción de la Catedral mencionando en sus propias palabras: "La reconstruiremos más hermosa aún". Los Objetivos eran claros:  Reconstruir la aguja con el Diseño de Viollet le Duc, restaurar las bovedas, techumbres y esculturas, reforzar la estructura empleando tecnología de punta, respetando los procedimientos constructivos y ensamble original. El total: Miles de millones de euros fueron  recaudados, algunas de ellas de la iniciativa privada y pública. 

 La restauración supero incluso los objetivos iniciales, interviniendo practicamente la totalidad de la catedral desde la limpieza de muros de siglos de suciedad hasta la limpieza de los candelabros y rescate de pinturas que incluso estaban ocultas a traves de los siglos, todo ello, con una gran cantidad de especialistas conocedores de su ramo se sumaron en cuerpo y alma en su labor, la catedral de Notre Dame fue  paso a paso rescatando paulatinamente su espledor, cada uno interviniendo  a la usansa medieval, con herramientas de la época. Incluso el reloj para volverlo a crear fue necesario la intervension de relojeros que  pudieran datar  el mecanismo original y voverlo a diseñar.  Algunos rescates estaban  completamente ocultos que guardo  celosamente por siglos la catedral  y dejo al descubierto en cada intervención arqueológica: sarcofagos de plomo  que aún conservaban flores  y telas, restos de pilares que comprendian la primera fase de la catedral y que fueron demolidos al modificar el diseño en siglos posteriores, vidrios y colores que fueron necesarios datar ya que fueron muchos de ellos modificados en la restauracion de Le Duc por lo que tuvieron que volver a incluir en la restauración. Horas de trabajo sumativo en cuadrillas de especialistas multidisciplinarios se volcaron y entrelazaron para volver a ensamblar metro por metro centimetro por centimetro, pieza por pieza.

 La catedral  de Notre Dame estaba de vuelta', la Gran dama de piedra habia sido rescatada como Ave fenix  desde sus cenizas para volver  con todo su esplendor a brillar! Sus reliquias le fueron devueltas y fueron resguardadas nuevamente entre sus muros, y celosamente volviendolas a cobijar, La Madonna Medieval regresaba a su sitio original en una gran procesión que recordaba incluso a aquellas procesiones  de antaño  del medievo, muchos recordaban a su paso como tan solo a  centimetros  de ella había caido una viga en llamas a pesar de ello la escultura  no tenia rasgos de daño alguno. El organo fue minuciosamente restaurado,  vuelto a entonar cada acorde  estudiado con una perfección  escrupulosa  por especialistas en sonido. 



El 8 de dicembre de 2024 amanecio Paris  con un frio suave y cielo palido. La campanas de Notre Dame comenzaron a sonar desde sus torres despertando de un largo sueño, su eco volvia estremecer a su compañero que la vio nacer el Rio Sena atravesando  su sonido el Arco del Trinfo, la Torre Eiffel y los tejados  de Ile de la Cité.

Una gran multitud se volvio a reunir como en aquellas epocas medievales solo que ahora jovenes y viejos, turistas, parisinos, franceses creyentes y no creyentes todos estaban alli! no por religion, sino por historia, por belleza, por amor, por ser parte de y ser uno  entre el pasado y el presente. 

En su interior personalidades de todo el mundo se reunia atonitos ante la belleza que volvia a vislumbrar a la gran dama de piedra como antes nunca habia estado, las manos  que le regresaron su belleza cada uno estaba alli desde los bomberos  hasta el último de los especialistas y restauradores observaban con orgullo y admiración su obra. 

Un coro de niños  canto con regozijo, las notas flotaban en el aire helado como oraciones suspendidas mientras en el interior y exterior algunos ojos humedecian ante aquel momento  y no por nostalgia sino por gratitud. 

El arzobispo de Paris desde afuera se acerco a la puerta central y con su Váculo parte de una viga original  que se pudo rescatar, toco fuertemente la puerta pronunciando: " Notre Dame no solo es un templo. Es el corazón de Francia y los corazones aunque ardan pueden sanar" Sus puertas se abrieron de par en par  en ese instante una anciana  se santiguaba emocionada como  aquella primera vez que siendo niña conocia a la gran dama de piedra mientras una joven turista le tomaba la otra mano sin decir nada... Notre Dame es una Catedral si! pero tambien es un simbolo de algo incluso diria que mayor: la rescilencia del alma humana. 

Afuera, el sol finalmente rompio las nubes, proyectando un arco iris sobre las gargolas restauradas, confabulando la naturaleza en ese momento de gloria y por un instante Paris parecio detenerse. Notre Dame habia vuelto! no igual sino más profunda, mas consciente de su pasado y de su resistencia pero a su vez  también consiente de su fragilidad  y de su fuerza. 






 

 

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